Y se acabo el mundial. Me imagino como tienen que haber cambiado las cosas en Chile, todos con la roja y luego volver a la normal realidad. Pero aquí en China, a pesar de no haber clasificado, el ambiente futbolero se vivió (y aún sigue) al máximo. En parque porque este país es especialista en hacer oportunidades comerciales de lo que sea, entonces es difícil no encontrar un rincón que no esté tapizado de Messi, Rooney, Iniesta, o cualquiera de los cracks que se supone iban a romperla como nadie en esta copa del mundo. Pero además porque para la enorme y multivariada comunidad extranjera de Beijing alentar a su selección se transformó en una forma de aplacar la nostalgia. Y por eso, desde que sonó el pitazo inicial Sanliturn(la calle principal de “carrete” para la gente de otros países) se vivió como si estuviéramos en África. A toda hora gente de los distintos países que jugaban cada día con las caras pintadas, luciendo sus banderas y camisetas. Por supuesto, los chilenos no fuimos la excepción. Pero para que contarles sobre el ambiente si pueden verlo en la televisión estatal china: http://espanol.cntv.cn/2010061
Estas tres semanas ya fueron para consolidar lo que se transformó en “mi grupo de amigos”, e incluso comenzar las despedidas, ya que empezaron las vacaciones de verano del hemisferio norte, y junto con eso se empezaron a ir todos quienes estaban acá estudiando el chino, por lo que ya empiezo a despedir nuevos amigos para todos lados del mundo…
He podido salir de la ciudad 3 veces. Primero fui a una ciudad que se llama Pingyao, que en principio era tan feo como cualquier otra ciudad industrial china. Pero luego me encontré con una muralla de 15 metros de altura que resguardaba todo el centro histórico de este lugar, mantenido exactamente como era hace 500 años. Para los que conocen, me recordó mucho a lo que es Cusco, solo que en este caso con menos turistas occidentales, y menos intervención.
También fui a acampar a la Gran Muralla china. Había escuchado de muchos lados que era una fome muralla sin ninguna gracia, pero no se en base a qué se habrán formado esas opiniones. Es realmente impresionante. La Muralla, eso sí, está dividida en cientos de secciones, algunas de las cuales pasan por Beijing. De éstas últimas, yo fui a la más inhóspita y menos restaurada, lo cual obviamente le da un gran encanto. Pudimos acampar ahí(nos tuvimos que esconder de unos guardias y todo), y dormimos a la intemperie en una torre de vigilancia, justo bajo luna llena, y nos tocó la suerte de ver el amanecer justo detrás de la torre más alta, a la que pudimos ir al día siguiente. Desde ahí la vista, que se las mando, la encontré muy parecida a la que se obtiene de Machu Pichu desde el Waina Pichu. Por último este fin de semana pude ir a una fiesta que quedaba en la playa, en el mar amarillo (así se llama el mar que está entre China, Corea y Japón), justo donde la Gran Muralla termina y se mete en la playa. La fiesta “simpática”, pero definitivamente la música electrónica no es lo mío. El lugar, muy choro, aunque este mar amarillo, para ser francos, es horrible jajaja.
Este fin de semana volvieron de Mongolia mis amigos israelíes que había conocido la primera semana. Me llevaron ayer a un restorán que ellos conocían, y que se transformó en la mejor comida de mi vida. Imagínense un restorán top estilo Borde Río, donde se pagan 15 mil pesos, y te da derecho a pedir todo lo que haya en la carta, sin excepciones, todas las veces que uno quiera, e incluyendo los líquidos. Increíble.
Ya me quedan dos semanas de trabajo y luego me voy, hasta ahora, a Shanghai y a Hangzhou(la ciudad grande más linda, SE SUPONE). Ahí visitaré las Montañas Amarillas(mar amarillo, montañas amarillas, río amarillo, y después se quejan porque les decimos amarillos!), cadena de cerros de piedra en las que se supone se inspiró James Cameron para hacer Avatar. Y bueno, ya empieza mi regreso a Chile, con un poco de pena, pero también con ganas de volver!
Acá el mundial se vivió con cuatica! jejeje imagino allá, lejos de la patria.
Que maravilloso debió haber sido el amanecer al lado de la muralla china.
Y las fotos que vi, estaban increíbles.
Le conté lo de las perlas a mi mamá, quedó muy contenta! jajaja
Besos